El orden es sencillo: cuidado facial, protector solar y maquillaje. Deja que cada capa se seque un poco y aplica la base con suavidad. Así mantienes el protector lo más uniforme posible y evitas que los productos se deslicen o formen bolitas.

Tu rutina de mañana en cuatro pasos

  1. Cuidados

    Limpia la piel y utiliza los cuidados necesarios. Si tienes un tratamiento cutáneo prescrito, sigue las indicaciones médicas.

  2. Protector solar

    Distribuye suficiente sobre la piel expuesta, incluyendo nacimiento del pelo, orejas y cuello, según la etiqueta.

  3. Deja que se asiente

    Deja que la capa se asiente antes de continuar. Respeta el tiempo indicado antes de exponerte al sol.

  4. Maquillaje

    Aplica prebase, base o corrector con suavidad. Para si las capas se desplazan o forman bolitas.

Por qué el protector va antes de la base

La American Academy of Dermatology sitúa la protección después de los cuidados y antes del maquillaje. Una capa separada ayuda a cubrir conscientemente cada zona. La base suele aplicarse donde se quiere corregir el tono, no necesariamente en toda la piel expuesta.

Antes de seguir, mírate un momento en el espejo: ¿has cubierto las sienes, la parte superior de las orejas y la zona que llega hasta el cuello? Es fácil olvidarse de esos bordes al maquillarse.

¿Cuánto hay que esperar antes de maquillarse?

Deja que el protector se asiente antes de maquillarte. El tiempo depende de la fórmula y de tu base. Aplica la siguiente capa con suavidad y espera un poco más si los productos se desplazan. Antes de salir, respeta el tiempo indicado en el envase.

No tiene por qué coincidir con el tiempo de asentamiento de la base. La AAD recomienda aplicar el protector antes de salir. Inclúyelo al prepararte, en lugar de recordarlo ya en la puerta.

Una rutina fácil de mantener

No necesitas alinear cinco productos en el lavabo. Empieza con tu cuidado habitual y un protector que resulte agradable. Si tu piel ya está cómoda, un sérum o una prebase adicionales son opcionales. Una rutina sencilla también se repite mejor cuando tienes prisa.

Prueba a ponerte el protector antes de vestirte. Mientras te vistes y te peinas, la capa puede asentarse. Después aplica la base con movimientos suaves, sin frotar una y otra vez la misma mejilla. Es una forma práctica de organizarte; consulta el envase para saber cuánto esperar antes de exponerte al sol.

¿Aparecen pequeños rollitos o bolitas al aplicar la base? Eso se conoce como pilling. En el siguiente intento, elimina una capa de cuidado opcional o prueba otra base. Nuestra guía sobre el protector solar que forma bolitas te ayuda a identificar el paso que causa el problema.

Aplica el protector y la base por separado

Mezclar protector con base o hidratante dificulta saber cuánto utilizas y cómo se reparte. El SPF corresponde al producto ensayado, no a una mezcla casera. SPF 30 más SPF 20 tampoco equivale a SPF 50.

¿La combinación pesa demasiado? Simplifica los productos inferiores o prueba otra combinación. No reduzcas el protector para que el maquillaje quede mejor. Consulta la cantidad para cara, cuello y orejas y qué probar si aparecen bolitas.

Lleva contigo el protector solar

La rutina matinal no resuelve la reaplicación. Lleva protector si vas a pasar tiempo fuera. La AAD aconseja reaplicar aproximadamente cada dos horas al aire libre, y tras nadar o sudar según las instrucciones. Ropa, sombra y sombrero siguen ayudando.

¿Vas a pasar bastante tiempo al aire libre? Un maquillaje ligero suele ser más fácil de retocar. Lee cómo reaplicar protector solar sobre el maquillaje y decide en casa qué te viene mejor.

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Fuentes y lecturas recomendadas

Las recomendaciones y los estudios en los que se basa este artículo.

  1. AAD — Skin care product order
  2. AAD — How to apply sunscreen
  3. AAD — Sunscreen FAQs